martes, 13 de agosto de 2013

Las dos varas de medir el paro

Hay dos maneras oficiales de medir el paro, y los resultados no coinciden. Por un lado, están las cifras de demandantes inscritos en las Oficinas de Empleo, con estadísticas mensuales, registradas por el Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe). Por otro, la Encuesta de Población Activa (EPA), que ofrece datos trimestrales.
Lo normal, últimamente, es que la EPA nos presente cifras más altas de paro que las del Sepe. Pero eso no siempre es así. Los datos revelan que hay épocas en las que la encuesta da menos paro que el registrado en las oficinas de empleo.
Hay dos cuestiones a tener en cuenta al comparar estos datos. La primera, que la EPA es una encuesta, mientras que los datos del Sepe son un registro de personas, con nombres y apellidos. La segunda, que el concepto de 'parado' no es tan sencillo como parece a primera vista, lo que permite a los gobiernos -todos lo practican con fruición- maquillar los datos hasta límites a veces excesivos. Las cifras oscilan según los criterios cambiantes en la definición de parado.
Los datos más fiables son los de quienes cobran prestación o subsidio, obligados a inscribirse en las Oficinas de Empleo. Fuera de eso, los datos hay que tomarlos más como referencias orientativas que como cifras precisas.




Datos de la Encuesta de Población Activa y del Servicio Público de Empleo Estatal. Se han usado en la comparación los datos de paro de los meses finales de cada trimestre.