viernes, 1 de noviembre de 2013

El fuego que devora nuestros montes

El promedio quemado en Albacete es de 897 hectáreas al año

Los incendios forestales vuelven cada verano, lo que nos puede dar idea de que son una especie de suceso estacional inevitable. Pero los datos muestran las enormes diferencias anuales; en Albacete hay veranos con unas pocas decenas de hectáreas quemadas, y otros en los que arden miles.
Los peores años en la provincia fueron 1994, con el trágico incendio de los montes de Yeste, y 2012, con el incendio de Hellín. Los dos de origen intencionado. Nunca ha habido veranos sin ningún incendio, desde que hay registros oficiales.
En los últimos 45 años, han ardido 39476 hectáreas en la provincia, una media de 897 al año. El promedio regional es de 7.412 hectáreas, y el nacional de 166.972 anuales.




El siguiente gráfico muestra la enorme variabilidad de los incendios de un año a otro:




Al cruzar los datos de lluvias y sequías con los de incendios vemos que en varios de los peores años coinciden mínimos de lluvias o hay valores muy próximos de bajas precipitaciones. Aunque existe una correlación evidente (en concreto, de -0,33), no se pueden sacar conclusiones demasiado rápidas. Cada zona del país tiene sus propias características de vegetación, humedad y lluvias. Podemos decir que la sequía es un aliado del fuego, pero no su causa.




En 2013, el Ministerio de Agricultura ha adelantado el dato de que hasta el 1 de septiembre se habían quemado 37.830 hectáreas en España, un 65% por debajo del promedio de la última década. En Castilla-La Mancha, en lo que se refiere a los meses de riesgo alto (junio a septiembre) han ardido 8.493 hectáreas, según informó la consejera María Luisa Soriano.

Fuente: Ministerio de Agricultura